Mardoqueo escaló con aplomo y ahora es líder de la Vuelta

El espíritu indómito de Mardoqueo Vásquez lo invitó a ir más allá y él acudió sin titubear al llamado. La de hoy no era una etapa para débiles, era la «Etapa Reina» y, como era de esperarse, su Majestad no puso las cosas fáciles.

Con piernas de acero, ritmo, voluntad, y un constante e intenso pedaleo, Vásquez sacó pecho y sorprendió en los últimos kilómetros de ascenso para ganar la quinta etapa de la 60 Vuelta a Guatemala y, además, acaparó el liderato individual.

Este triunfo autoritario emociona hasta el tuétano, pero no sorprende, ya que Vásquez es un especialista en la montaña, pero también un buen planeador. Cualidades que hoy se ven recompensadas con una victoria importante de cara a lo que se viene.

En el terreno en ascenso que partió desde San José el Ídolo, Suchitepéquez, y que concluyó en el Cerro de El Baúl, Quetzaltenango, Vásquez, del equipo Hino One-La Red-Tigo, devoró con gran energía parte de los 91 kilómetros del recorrido.

El oriundo de la aldea Chuatroj, Totonicapán, levantó los brazos tras cruzar la meta con un tiempo de 3 horas 29 minutos y 59 segundos, para lograr una importante ventaja de 3 minutos y 5 segundos sobre Francisco García, de Decorabaños, y el ecuatoriano Byron Guamá (3:06), quienes lo acompañaron el podio.

En una etapa para no olvidar, Vásquez se adueñó del liderato general con un tiempo de 17 horas 23 minutos y 49 segundos y del suéter de montaña con 26 puntos. Las volantes son para Ignacio Prado, del equipo Canel’s, con 27 puntos, y el liderato sub 23 es para Sergio Chumil, del Ejército de Guatemala.

En la etapa del día, el suéter de Valores Olímpicos fue para Nervin Jiatz, del equipo de la Asociación Departamental de Quetzaltenango, quien a lo largo del trayecto demostró la amistad y el trabajo en equipo como parte del pelotón.

El recorrido de la sexta etapa de la Vuelta será de 107 kilómetros y partirá desde San Francisco El Alto, Totonicapán, con rumbo hacia Esquipulas Palo Gordo, San Marcos.